La glándula lacrimal de la membrana nictitante se encuentra alojada en el tejido conectivo de la membrana nictitante. Por predisposición racial o por conjuntivitis es posible que se altere la estructura del tejido y que la glándula pierda su sujeción y salga de su sitio. Esto se observa como un abultamiento en el lagrimal del animal.

La solución es quirúrgica en la gran mayoría de los casos. Hace años, se extirpaba esta glándula, pero se ha visto que esto era un error, ya que su producción lagrimal supone el 33% del total, por lo que con la edad, se produce un ojo seco, que requerirá medicación permanente.

Por lo tanto, la terapia adecuada es el reposicionamiento de la glándula en su lugar. Existen diversas técnicas para ello, que se valoran en el momento de la exploración.

La cirugía es ambulatoria, el animal ingresa por la mañana y se va a casa por la tarde. Se realiza bajo anestesia general. No se retiran los puntos, ya que se reabsorben solos, pero si que recomendamos el uso del collar isabelino durante unos días.

 

prolapso

Prolapso Glándula de la membrana nictitante

prolapso2

Prolapso resuelto. 1 día postoperatorio