La  temperatura corporal es un dato de vital importancia en cualquier exploración médica para poder detectar la presencia de fiebre (elevación) o hipotermia (disminución). En animales hospitalizados esta medición se debe realizar de forma seriada. De igual manera, en el periodo postoperatorio, es de vital importancia la toma de temperatura para evitar la aparición de hipotermia.

Existen varios métodos para la medición de temperatura corporal en mascotas.

El más habitual es la medición mediante termómetro rectal, un método fiable, aunque en algunas ocasiones puede desencadenar un estímulo estresante que hace que la temperatura corporal se eleve 1-2 ºC. Además la situación de nerviosismo generada puede dificultar la posterior exploración diagnóstica y convertir la visita al veterinario en una experiencia poco agradable para la mascota y su acompañante. Existen otros métodos, como los termómetros auriculares, que son menos invasivos y estresantes pero su correlación con la temperatura rectal es baja, por lo que son poco utilizados.

Los últimos avances tecnológicos en la investigación de biosensores, han permitido nuevas aplicaciones en el campo de la medicina veterinaria. La incorporación sensores térmicos en los microchips utilizados para la identificación de mascotas abre el camino para nuevas aplicaciones en la medicina veterinaria. La posibilidad de medir la temperatura corporal mediante el microchip subcutáneo es un método rápido y totalmente indoloro para nuestras mascotas, con una correlación con la temperatura rectal muy aceptable.  En Clínica Veterinaria Romareda, hemos optado por la implantación de este servicio para evitar el estrés que supone la medición de temperatura.

De esta forma, la identificación de nuestras mascotas tiene un valor añadido, tanto para los perros, en los que es obligatoria la identificación, como para gatos, pequeños mamíferos, aves y otras especies, en los que a día de hoy no es obligatoria dentro de Zaragoza y Aragón, aunque si aconsejable.