Toma de tensión arterial

La hipertensión es el término médico con el que nos referimos a un aumento patológico de la presión sanguínea. Otros términos con los que se conoce a la hipertensión son presión sanguínea elevada o tensión alta.

Al igual que ocurre con las personas, en perros y gatos es una patología bastante frecuente, pero por desgracia no siempre se diagnostica a tiempo, ya que los síntomas que produce en su inicio son muy poco claros: cambios de comportamiento, cambios en la forma de maullar, desorientación… Con el paso del tiempo, este aumento de presión sanguínea puede afectar a órganos vitales, por lo que también se conoce como “el asesino silencioso”.

Es importante saber que el riesgo de padecer hipertensión aumenta con la edad y con algunas enfermedades, como la insuficiencia renal y el hiperadrenocorticismo.

Los órganos más afectados (conocidos como “órganos diana de la hipertensión”) son: los riñones, el corazón, los ojos y el cerebro. Por lo tanto, los daños que un aumento patológico de la tensión arterial puede causar en el organismo son:

  • Riñón: insuficiencia renal o empeoramiento de una ya existente. Observaremos un aumento en la cantidad de orina.
  • Corazón: insuficiencia cardíaca o empeoramiento de una ya existente. Podemos observar falta de tolerancia al hacer ejercicio, cansancio, jadeos…
  • Ojo: hemorragias y desprendimientos de retina, que pueden causar ceguera.
  • Cerebro: hemorragias que pueden causar signos neurológicos: desorientación, tambaleos, temblores, demencia, coma o incluso la muerte.

La mejor forma de luchar contra la hipertensión es realizar un diagnóstico precoz, por eso en la Clínica Veterinaria Romareda lo incluimos en nuestros planes de salud. De esta forma, podemos diagnosticar y poner tratamiento a la hipertensión antes de que empiece a dar problemas más serios.

El diagnóstico es muy sencillo, consiste en realizar una toma de tensión arterial. Para ello disponemos de equipos específicos, con manguitos especiales que nos permiten adaptar el equipo a los distintos tamaños de nuestros pacientes. Aconsejamos medir la presión arterial en los chequeos de perros y gatos de más de 7 años.

Si tienes cualquier duda acerca de la hipertensión arterial, o crees que tu mascota puede tener riesgo de padecerla, no dudes en contactar con nosotros, estaremos encantados de poder ayudarte.