La laparoscopia es una técnica de mínima invasión. A partir de un orificio de entre 3 y 5 mm, se introduce en el abdomen de una cámara conectada a un monitor de televisión, que permite visualizar con gran detalle los órganos internos.

Con la laparoscopia realizamos procedimientos diagnósticos, como la toma de muestra para biopsia, y cirugía abdominal, sin la necesidad de abrir el abdomen.

Una de las cirugías que con más frecuencia realizamos es la esterilización de hembras. Para ello se realizan dos pequeñas incisiones de entre 3 y 5 mm, por una de ellas se introduce la cámara que permite visualizar los ovarios, y por la otra una pinzas hemostáticas con las que se coagulan los vasos y se extirpan los ovarios. De esta forma, minimizamos el riesgo de infecciones y dolor postquirúrgico y facilitamos la recuperación.  Además, al no tener que abrir el abdomen, la herida quirúrgica es mucho menor, por lo que prácticamente no necesita cuidados como reposo o utilización del collar isabelino, ni medicación.

Las ventajas de la laparoscopia son

  1. Reduce al mínimo el riesgo de infecciones.
  2. Disminuye el dolor quirúrgico y postquirúrgico.
  3. No precisa  cuidados postoperatorios.
  4. No necesita la utilización de collar isabelino.
  5. Permite la visualización de los órganos abdominales con gran precision.
  6. Permite grabar la intervención para revisiones posteriores