Clínica Veterinaria Romareda perforación ocular

Perforación ocular. Artículo

Introducción:

Acude a nuestra consulta de urgencia una bulldog francés de 8 meses debido a que un gato le había arañado el día anterior en el ojo provocándole una perforación de córnea.


Debido al carácter nervioso del animal para poder explorarla sin riesgo de que empeore la lesión tuvimos que sedarla, y realizamos exploración completa con oftalmoscopia directa, apreciándose una lesión perforante en córnea, edema de cornea, hiperemia conjuntival y una lesión en cristalino. En la exploración del saco conjuntival no se apreciaron restos de uña que suelen quedar con frecuencia, provocando posteriormente lesiones por cuerpo extraño. Para valorar mejor la lesión de la lente, procedimos a realizar una ecografía ocular transpalpebral, y no aplicando el transductor directamente sobre la córnea, para evitar que el gel de ultrasonografía penetre en la cámara anterior pudiendo provocar una uveítis o infección. Apreciamos en la ecografía una rotura del cristalino de 0.9 mm. Los valores de referencia para proceder a lentectomía¹·² están entre 1 y 2 mm, por lo de que no se programó la extracción del cristalino. La tensión ocular en ese momento era de 21 mmHg. En el momento de la exploración el animal presentaba un coagulo de fibrina que estaba taponando la herida, un edema de córnea, hiperemia conjuntival y una prueba de Seidel positiva.
Pudimos apreciar una perforación corneal traumática, en edema corneal y una catarata debido a la rotura de la cápsula anterior del cristalino.


Previo a la intervención quirúrgica aplicamos un colirio antibiótico de amplio espectro, así como AINE y atropina tópicos. Igualmente administramos antiinflamatorio para ayudar en el control de la uveítis secundaria que se produce en estos casos por la salida de proteínas del cristalino. Con anestesia general retiramos mediante unas tijeras oftálmicas, el coagulo de fibrina, así como un pequeño colgajo de córnea que se había formado por el arañazo; a continuación reparamos la córnea con puntos sueltos de sutura reabsorbible monofilamento de 8/0, teniendo especial cuidado de profundizar de un tercio a la mitad del espesor corneal y asegurándonos que han quedado perfectamente aproximados y lisos ambos bordes epiteliales, sin ningún escalón. Debido al carácter nervioso del animal realizamos una sutura con monofilamento de la membrana nictitante a la conjuntiva bulbar para aumentar la protección de la córnea por posibles golpes que pudiera darse. La presión intraocular en el momento de la cirugía era de 22 mmHg. Se comprueba el cierre corneal adecuado mediante fluoresceína estéril, realizando la prueba de Seidel, que es negativa.



Seguimiento:
Se mantiene el postoperatorio con antibioterapia tópica y colirio antiinflamatorio .A los 11 días se retira la sutura de la membrana nictitante y se comprueba la tensión ocular que era de 17 mm Hg. Se continúa con la medicación antibiótica para seguir con el control de las infecciones y con atropina tópica, para intentar evitar sinequias de iris. Se revisa al animal cada semana, vigilando la evolución de la reabsorción de la sutura y de la tensión ocular. A los 45 días retiramos la medicación.


Se ha producido una pequeña sinequia de iris a córnea, pero la visión del animal es correcta y la tensión ocular se mantiene en 16 mmHg.

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